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CCESOS
Desde Ademuz se accede a Vallanca por una carretera local
de 7 km. de recorrido y que sube por la ladera izquierda del valle del río Bohilgues.
También podremos acceder a esta pintoresca villa por un camino forestal asfaltado que
tiene su inicio cerca de la "Casa del Mojón" (límite de las provincias entre
Valencia y Cuenca) en la N-420.


ESCRIPCIÓN
Vallanca se encuentra en el S.O. del Rincón de Ademuz,
lindando su término por el Sur y el Oeste con cuatro pueblos de la provincia de Cuenca
(Moya, Garcimolina, Algarra y Salvacañete), por el Norte con Castielfabib y por el Este
con Ademuz, Casas Altas y Casas Bajas.
Está situada, de forma escalonada, en la ladera sur de un
cerro, a 973 m. de altitud. A sus pies discurre, profundamente encajonado, el río
Bohilgues, que nace en la partida de la Vega a unos 2 km. al sur de la población para
seguir serpenteando sobre piedra tosca hasta su desaguadero en el margen derecho del río
Turia a la altura de Ademuz. El pueblo está formado por cuatro barrios: el Barrio de
Abajo junto al río, el Barrio Nuevo cuyo eje central es un vallejo que termina en Los
Caños, La Plaza y La Solana, la parte más alta del pueblo que culmina en algunas eras y
pajares. El casco urbano es una piña con sus casas tendidas al sol. Muchas de sus calles
son cuestas de considerable pendiente, lo cual ha condicionado el tipo de construcción,
hacia arriba, casas de varios pisos edificados sobre pocos metros. Es característico que
muchas de ellas tengan dos puertas, una de ellas dos o tres pisos por encima de la otra.
En 1.695 Vallanca fue nombrada villa por privilegio real
dado en Madrid por Carlos II y, tras cuatro años (después de haber superado algunos
problemas), se trazaron los límites de su término municipal, habiendo quedado constancia
de ellos en un documento, en el que aparecen las personas que pusieron los mojones, cuyos
apellidos de origen aragonés y navarro nos indican que fue repoblada, tras la reconquista
de Jaime I, por gentes de ésos lugares. Hasta ésta fecha Vallanca había sido aldea de
Ademuz.
Actualmente el término municipal es prácticamente el
mismo, con una superficie de 56,6 km2. Su topografía es muy accidentada,
siendo su principal accidente geográfico el valle del río Bohilgues con su antecedente
la Rambla de la Boquilla, la Rambla de Negrón y las estribaciones de la Sierra de
Santerón, que incluyen el conjunto de los Altos (Alto de Benarruel, de Benito, de Los
Lobos, del Collado de las Monjas) y la Cordillera. Dichas estribaciones forman el límite
natural del término de Vallanca con Cuenca, siendo a su vez el límite comarcal del
Rincón.
En su término municipal predomina la superficie forestal
(38%) claramente frente a las tierras cultivadas (20%), destacando los montes de las
Cabezas y el Cerro Tamaral o Los Altos, en los que podemos encontrar carrascales, bosques
de pino laricio y manchas de repoblación forestal con varias especies de pino.
La superficie cultivada es mayoritariamente secano,
destinada al cultivo del almendro en las zonas altas y al nogal en los barrancos y en el
área de la vega, cuyo tradicional cultivo es aquí más abundante que en el resto de la
comarca. Las mejores tierras, de regadío, están constituidas por la estrecha franja del
valle del Bohilgues y los huertos de Negrón, aunque actualmente han sido abandonadas
muchas parcelas.
El resto del término (otro 39%) es erial.
A finales del siglo XVIII habitaban esta villa 200 vecinos
(unos 900 habitantes), en 1.900 habían 1.087 habitantes, pero en este siglo a partir de
los años 50, debido a la emigración, como en el resto de la comarca, se ha perdido gran
parte de la población quedando en la actualidad 243 personas censadas, más del 38% de
las cuales es mayor de 64 años. La mayoría de la población activa se ocupa en la
agricultura, el resto se reparten entre la construcción, los servicios y la ganadería
ovina.

LDEAS
Vallanca tiene una única aldea: NEGRÓN,
situada al sur de la villa. Se accede a ella desde Vallanca después de recorrer unos 6
km. por una carretera vecinal asfaltada. También podemos acceder a ella desde las Casas
de Pedro Izquierdo (Cuenca) con el inconveniente de que hay que atravesar unos 2 km. de
pista forestal sin asfaltar.

Es de clima más frío por encontrarse a mayor altura que
la villa (1.080 m.). Actualmente viven muy pocas personas (8), exceptuando el mes de
agosto.

ERVICIOS
- Ayuntamiento. Plaza de España, 8. Teléfono:
978.78.23.30
- Consultorio médico. Plaza de España, 10. Teléfono:
608.83.98.03
Horario de consulta: laborables (excepto jueves) de 10 a
11:30
Horario A.T.S.: martes a las 9:30 h. y jueves a las 11 h.
- Farmacia. Plaza de España, 2. Teléfono:
978.78.50.58
Horario: laborables de 10 a 13:30 y de 18 a 20. Sábados de
10 a 14
- Tiendas, supermercados, etc.
L. Collado Iniesta (alimentación, calzado, estanco,
papelería, mercería). Plaza de España, 6. Teléfono: 978.78.23.04
José Coscolla Domingo (carnicería, embutidos,
alimentación y calzado). Avda. del Cid, 3. Teléfono: 978.78.23.07
Amparo Cañete Martínez (carnes y embutidos). C/ Calvo
Sotelo, 12. Teléfono: 978.78.23.27
Rosa Mª Díaz Martínez (Horno, panadería, bollería.
pínganos). C/ Horno, 18. Teléfono: 978.78.23.29
- Bares, pubs, chiringuitos, etc.
Bar Sánchez. Plaza de España, 9. Teléfono 978.78.23.44
Chiringuito "Fuente de la Teja". En la Fuente de
la Teja.
Chiringuito "La Roca". Junto al polideportivo
- Piscina Municipal: paraje de la Fuente de la Teja,
abierta en agosto. Horario: de 11 a 14 y de 16 a 20

- Polideportivo Municipal: paraje Fuente de la Teja.
Frontón, futbito, balonmano, baloncesto, patinaje, etc.
- Biblioteca. Existe una Biblioteca en el Hogar del
Jubilado.
Caza: existe un coto privado de caza en el que se practica
la caza de todas las especies autorizadas de caza menor (perdiz, conejo, liebre, codorniz,
palomas, zorzales, etc.) y algunas especies de caza mayor (jabalí principalmente).
Pesca: el río Bohilgues se encuentra vedado ya que ha sido
repoblado con trucha autóctona.
- Escuela. Enseñanza primaria
- Iglesia Parroquial. Horario de misas: martes y jueves
a las 17 h. Domingo a las 12:30 h. Teléfono: 978.78.20.02

IESTAS
- 17 de enero (Vallanca): Fiesta de las hogueras de San
Antón: Se celebran en honor a San Antonio Abad (padre del monaquismo, nacido en
Egipto hacia el año 250). Se hace una hoguera en cada barrio, todos los vecinos
participan llevando leña para quemar y se encienden todas a la vez, a un toque de
campana, hacia las ocho de la tarde. Es típico recorrer todas las del pueblo, haciendo
una ronda, y tomar la tradicional limonada, patatas asadas con sal y todo lo que te
ofrecen en cada una de ellas. Se disfruta de una agradable velada en compañía de vecinos
y visitantes.
- Sábado de Pentecostés: Romería de Santerón. Se
trata de una romería en la que las gentes de Vallanca suben cada año a visitar a su
Madre, la Virgen de Santerón, que se encuentra en su ermita, en el prao de Santerón,
término municipal de Algarra (Cuenca). Para ello recorren un camino, unos a pié, otros
en coche, llamado "los Carriles", que, partiendo de la misma Iglesia Parroquial
en rogativa hasta la Vega, empieza a subir hasta el pié de la sierra, donde se para a
almorzar y echar trago de la bota. Tras coronar la sierra se divisa el valle de Santerón
con la ermita.

Nos vienen a recibir las gentes de Algarra, El Cubillo,
Garcimolina, Salvacañete, para entrar en procesión a la ermita a saludar a la Virgen,
escuchar la Santa Misa y procesionar la Imagen por el prado. Al final se cantan los Gozos
a la Virgen, canto popular que narra la tradición oral de su aparición y la historia de
la protección que ha hecho la Virgen a las gentes del lugar. Después se come,
tradicionalmente cada pueblo en un sitio distinto (los de Vallanca en un montículo que
hay en medio del prado), y se comparte la comida, la bota de vino y los postres. La vuelta
es a partir de las cinco de la tarde. Son tres horas de camino a pié la subida y algo
menos la bajada.
- 13 de junio (Negrón): Fiesta de San Antonio de Padua. Se
celebra la Misa y se saca al Santo en procesión. Se comparte la comida en la fuente de
Negrón. Acuden las gentes de la aldea que actualmente están viviendo fuera y los
vallanqueros para compartir la fiesta con los escasos habitantes que quedan.
Era costumbre que las mozas de Vallanca subieran a la
fiesta con la intención de estirarle los cordones al santo para pedirle que les buscara
novio para casarse.
- 15,16 y 17 de agosto (Vallanca): Fiestas de Agosto. Se
celebra la Asunción de la Virgen (día 15) y San Roque (día 16). El día 16, a las 9 de
la mañana y en procesión, se baja a San Roque de su ermita (está en un cerro próximo
al pueblo) a la Iglesia donde se celebra una Misa en su honor. Durante los tres días se
celebran concursos de guiñote, diversas competiciones deportivas, juegos infantiles,
rondallas y verbenas.
- 16 al 26 de septiembre (Vallanca): Fiestas de la Virgen. Son
las "Fiestas Gordas" y se celebran cada siete años en honor a la Virgen de
Santerón, muy querida y venerada en esta villa, aparecida en término de Algarra a un
pastor de Vallanca allá por el año 1.215 (según tradición oral). Este año (1.998)
tenemos la dicha de celebrar el 40º septenario.
Se celebran once días de fiesta en los que la Virgen
permanece en el pueblo. El primer día (16 de septiembre, día de la Bajada de la Virgen))
se sube en peregrinación a Santerón y se baja con la Virgen rezando y cantando. Se
celebra un novenario a la Virgen (durante los nueve días que permanece en la población)
y el día 26 (día de la Subida) se procede a subir la Imagen a su ermita. Cabe destacar
el día 21 (día de la Procesión General) en el que se procesiona la Imagen de la Virgen
de Santerón por las calles del pueblo.

Este novenario se viene celebrando sin interrupción desde
el año 1.719, con motivo de una gran sequía, según tradición popular oralmente
transmitida. Se engalanan las calles de una forma especial, con arcos hechos de barda de
sabina, que dan un perfume especial, en la plaza en lugar de un arco se dispone un
baldaquín en la puerta principal de la Iglesia con la misión de acoger y coronar a la
Virgen en la plaza, durante la predicación el día de la Procesión General.
Durante los nueve días se celebran actos de todo tipo:
taurinos, culturales, deportivos, folklóricos, verbenas, etc.

UÉ VER
MONUMENTOS
Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (Vallanca). En
la obra Atlante Español (1.778-1.795) se dice:
"Cuando el Rey Don Jaime conquistó, segunda y última
vez la villa de Ademuz, el año 1.259, mandó se construyese Iglesia Parroquial en esta
villa de Vallanca con el título de Nuestra Señora de los Ángeles, independiente de la
de Ademuz, aunque en lo temporal fue aldea de ésta hasta el de 1.695". Aunque se
tienen noticias anteriores de la Iglesia de Vallanca, en un pergamino de 10 de octubre de
1.232 en el que se hace donación de ella al Obispo de Albarracín.
Se trata de un edificio barroco del siglo XVII, al menos en
su revestimiento. Fue restaurado después de la guerra civil. Está formado por tres naves
con pilares y columnas adosadas, arcos de medio punto y bóvedas de cañón con lunetas,
coro y torre a los pies de la nave del evangelio.
Presbiterio: el retablo actual es reciente (del año
1.953), con la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles.
Nave del lado del Evangelio: imagen policromada del Sagrado
Corazón de Jesús, Santo Cristo Crucificado (obra de imaginería), imagen de la Virgen de
los Desamparados.
Nave del otro lado: Imagen policromada de la Inmaculada
Concepción, urna conteniendo reliquias óseas (según se dice, de San Vicente Mártir),
imagen cerámica de los Santos Abdón y Senén.
A los pies de la nave central: Pila Bautismal de piedra del
siglo XV (actualmente se encuentra en una pequeña capilla bautismal en la nave de la
izquierda).
Apoyadas en la pared, al final de la nave central, hay tres
losas sepulcrales de piedra (una de ellas es del Primer Comendador de Montesa) se
encontraban enlosando el suelo de los pies del presbiterio, en la restauración del año
1.968 se sacaron fuera de la Iglesia a la puerta lateral, posteriormente se volvieron a
colocar dentro por orden del arzobispado para su mejor conservación.
Cabe destacar los esgrafiados que tapizan columnas, arcos,
bóvedas y cornisas, y que fueron descubiertos en el año 68, colaborando todo el pueblo
para sacarlos a la luz. Ésta es una técnica decorativa de posible origen italiano,
consistente en superponer capas de revoque con distinto color, en este caso azul y blanco;
luego según un dibujo se quitan algunas capas, con lo que queda al descubierto la
inferior y se consigue una decoración polícroma, resistente y barata. En España se
practicó desde la época medieval hasta el siglo XVIII. En Teruel la iglesia del Salvador
y en Castellón la Iglesia del Seminario tienen esgrafiados muy similares.

En un escrito del año 1.641 de la Diócesis de Segorbe se
describe:
" ... encontré, como visitante, que los ornamentos de
la misma (la Iglesia) eran tan ricos en sedas como en plata y oro y extraordinariamente
preciosos". Hoy después de tanto tiempo y tras haber pasado una guerra civil, no
queda nada de esto.
Iglesia de San Antonio de Padua (Negrón). Edificio
barroco del siglo XVIII, reformado en 1.952. La espadaña de ladrillo y el recubrimiento
de cemento. Es de una sola nave con pilastras y arcos de medio punto, portada lisa
adintelada. Recientemente se ha reconstruido la techumbre.
Ermita de San Roque (Vallanca). La hizo la
Encomienda de Montesa hacia la segunda mitad del siglo XVII, sobre la clave del arco de
medio punto que da entrada al templo se encuentra rústicamente en piedra, la Cruz
Templaria (al igual que en el exterior de sus cuatro paredes) representante de los
poseedores del Castillo de Ademuz. Se mejoró recientemente en 1.979.

Se trata de un edificio de nave y crucero, la nave cubierta
por techumbre a dos aguas, puede ser de un antiguo edificio del siglo XVI que se
prolongaría hacia la derecha de la misma, mientras que el actual crucero, cubierto por
una bóveda semiesférica y con brazos formados únicamente por dos arcos de medio punto,
sería posterior, de influencia renacentista y de los siglos XVII y XVIII. Hay una
espadaña sobre la entrada principal, a los pies, con portada de arco de medio punto.
Crucero: hornacina con imagen de San Roque de escayola
policromada.
Nave central: a los pies, pila bautismal de piedra (siglo
XVI).
Casa Diezmera. En 1.232 fueron devueltos a la
Diócesis de Segorbe-Albarracín los términos de Tormón, El Cuervo, Huélamo,
Castielfabib, Ademuz, Vallanca y Puebla de San Miguel. En 1.661 pasó Vallanca a ser la
tercera Encomienda de Montesa de la comarca, con derecho a la percepción de diezmos, que
eran depositados en este viejo edificio que muestra la Cruz de Montesa esculpida en la
clave del dintel sillar de la puerta de entrada.
Casa Pósito. Fachada de sillarejo y lindero con
arco sillar de medio punto. Fue durante siglos lugar de acopio de grano como trigo y
otros. El pósito local prestaba a labradores y vecinos para siembra y consumo en casos de
necesidad, realizando una gran labor social.
Muestras de la arquitectura popular
Quedan algunas casas con las balconadas cubiertas
típicas de la construcción popular que antaño se realizaba.

Cabe destacar por su mejor conservación, la de la cuesta
de la plaza, la de la calle Rosario y la que hay en la misma plaza.

Lavadero de Negrón, aprovechando el agua de la
fuente "del chopo". Se encuentra en perfecto estado.

La Puente es el puente más antiguo sobre el río
Bohilgues. Se encuentra a la salida de Vallanca en dirección a Negrón y da nombre al
paraje.
Molino de la Villa. Tiene en una de sus fachadas el
escudo de la Ciudad de Valencia en piedra. Podría ser del siglo XVII y conserva intacta
toda la maquinaria aunque el edificio se encuentra en muy mal estado. Los molinos fueron
del Rey hasta el reinado de Isabel II, a mediados del siglo XIX, después pasaron a manos
privadas, éste en la actualidad pertenece a varios propietarios.

Barracas. En el cerro hay numerosas barracas
construidas enteramente de piedra, una de ellas, la más grande, da nombre al lugar en
donde se encuentra, es la Barraca de Josezón.
Yacimientos arqueológicos
Castro Celtíbero del Cerrillo: en él se
encontraron trozos de cerámica pertenecientes a varias vasijas, una de ellas casi entera,
y algunas puntas de lanza; todo esto se encuentra convenientemente numerado, catalogado y
expuesto en el Museo Arqueológico de Valencia.
Heráldica
Casa Abadía: escudo eclesiástico de piedra caliza sobre
la clave del dintel de la puerta de la parte de abajo del edificio. Antigua casona de
sillarejo que sirvió de aposento a la nueva Encomienda de Montesa creada en Vallanca en
1.667.
Blasonado: escudo eclesiástico de mediado del siglo XVII
en el que aparece un árbol terrasado con león rampante y un sol-bordadura con
inscripcción ilegible sobre piedra; lambrequinos barrocos con cabeza de ángel en la
parte superior.
PARAJES NATURALES Y DE INTERÉS
La Piedra Tosca y la Cueva del Hocino. Gran parte de
la población está asentada sobre una inmensa mole de piedra tosca (toba). Toda ella es
efecto de las aguas que corrieron, en otro tiempo, por un suelo térreo y esponjoso,
cristalizándose en tubos de diferentes tamaños y direcciones. Así se formó una piedra
tosca, muy porosa, con infinitos tubos angostos, en la que se pueden apreciar caracolitos
y estampas de vegetales (hojas de adelfa).
De esta piedra se edificaban antiguamente las casas, por
ser ligera, fuerte y abundante. Todavía hoy se pueden ver algunas casas y pajares, como
por ejemplo en las inmediaciones de la Cueva del pueblo, también aparece en la mayoría
de las bodegas de las casas, que han sido excavadas en la tosca madre.
La cueva está dentro de la misma población, se trata de
la Cueva del Hocino, de más de 500 m2. Ha sufrido desprendimientos en el
techo, en dos ocasiones, una en el siglo XVIII y otra recientemente, en las navidades del
año 91. Actualmente se está llevando a la práctica la primera fase de un proyecto de
consolidación y conservación. En otros tiempos ha sido escenario de la vida social y
cultural del pueblo, en ella se reunían vecinos y vecinas a coser, tomar el sol, jugar a
cartas, bailar e incluso representar algún teatrillo los días de lluvia.
El Losar. Se trata de un paraje curioso, un pequeño
cerro cubierto de losas de piedra de todos los tamaños, algunas incluso de varios metros
cuadrados, que van enlosando la tierra, en al que apenas crecen algunos romeros y aliagas.
Desde aquí, al igual que desde otros puntos altos, se puede gozar de una espléndida
panorámica.
La Carrasca de Somonegrón y la Fuente de la Peñuela.
En las inmediaciones de Negrón, en el paraje de Somonegrón, y después de pasar unos
corrales, se puede contemplar una inmensa carrasca, cuyo tronco sobrepasa los cinco metros
de perímetro. No está catalogada como árbol monumental pero debería estarlo. Debido a
los años de sequía, tiene alguna rama seca y muestra alguna herida por el desgajamiento
de alguna otra.

Siguiendo el mismo camino, a la izquierda encontramos una
vaguada, más húmeda que el resto, donde se halla la Fuente de la Peñuela, que,
como su nombre indica, surge de unas peñas y se va recogiendo en un pequeño
"tornajo" de piedra, saliendo después a un largo abrevador, improvisado para
los animales.
La Fuente El Chopo (Negrón). Es un hermoso paraje,
muy fresco, situado en una umbría, casi enfrente de Negrón. Podemos llegar allí tomando
un camino de tierra, antes de llegar a la aldea, a la izquierda, que, al empezar a
ascender, se hace fresco y húmedo con el agradable sonido del correr del agua de la
fuente, que se recoge, a la izquierda, en un antiguo lavadero, para volver a correr de
nuevo. Al llegar nos encontramos con un gigantesco árbol, se trata de un magnífico
ejemplar de álamo, catalogado como monumental en el inventario realizado por la
Diputación de Valencia. Da nombre, aunque no muy acertadamente, a la fuente de la que
mana abundante y fresca agua, mediante varios caños. Es un paraje ideal para los
calurosos días del verano.

La Piedra Esbarosa. La Higueruela. Tras caminar unos
veinte minutos por el camino antiguo de Negrón a Algarra, un sendero casi perdido y
ocupado por aliagas, romeros y zarzas, llegamos a divisar una enorme cornisa de piedra
caliza, trabajada por el agua y el viento, en la que se han esculpido varias formas
dispuestas para ser interpretadas por la imaginación del visitante. Se puede apreciar con
claridad un gran "esbarinadero", semejante a un gran tobogán, una cabeza de
hipopótamo y otras formas.
La misma cornisa de piedra, un poco más ariba -después de
pasar unos corrales- da lugar a otro paraje, llamado La Higueruela, parecido al anterior,
donde también podríamos llegar por el camino del Carrascal.

Valdelagua y el Barranco del Bodegón. Valdelagua se
encuentra en la Sierra de Santerón. Es un paraje que, como su nombre indica, recoge el
agua de tres barrancos, el más vertical y profundo, el del Talayón, punto más alto de
la sierra, para canalizarla después en otro barranco, de nombre el Bodegón, aquí el
agua ha realizado una gran tarea excavando en la piedra, pozas, surcos y suaves
desniveles, debido a su rápido descenso, para llegar al final, donde el barranco se abre
en una hermosa vega.
Tiene agua en su tramo inicial, proveniente de la fuente de
Valdelagua, que poco a poco se va filtrando hasta quedar seco. Tiene una gran pendiente y
está profundamente excavado en la roca, siendo la línea de separación entre dos de las
Cabezas: Mañas y Elvira.
Tradicionalmente Valdelagua ha sido un paso de ganado hacia
el sur, siendo parte de la Cañada Real.
Otro paraje digno de ser visitado, también en la Sierra de
Santerón, esel Rento de Valluengo, por ser un pequeño valle muy verde.
La Umbría y la Sabina del Plano. Se trata de la
pinada que está enfrente del pueblo y en ella podemos dar un agradable paseo, desde allí
podemos disfrutar de una bonita panorámica de todo el casco urbano de Vallanca.
Es una antigua dehesa de la villa de propiedad real,
llamada Umbría de la Huerta, actualmente es una pinada bastante reducida, con escasos y
muy viejos ejemplares de pino negral, muchos de ellos cubiertos de muérdago, que
cohabitan con quejigos, enebros, coscojas y algunos otros pinos de repoblación.
Para llegar allí debemos tomar un camino que cruza el río
por "la puente" y asciende por la montaña. Cuando hemos subido aproximadamente
la mitad, tenemos la posibilidad de acercarnos a admirar la Sabina del Plano, que se
encuentra en el cerro de esta montaña. Es un hermoso ejemplar de sabina albar, su tronco
tiene un perímetro de unos 4,5 metros y necesita tres personas para abarcarlo, es muy
verde y frondosa y tiene un gran porte.

Las Hoces del Río Bohilgues y sus cascadas. El río
Bohilgues forma cuatro cascadas y algún pequeño salto a lo largo de su recorrido desde
Vallanca a Ademuz, la última de ellas es artificial a nivel de la fábrica de la luz, ya
casi en Ademuz, mientras que las otras tres son naturales.
La primera de ellas se encuentra en las inmediaciones de la
población de Vallanca, la siguiente se puede ver desde el puente que cruza el río,
debajo de la presa de agua en La Viguilla, en estas dos cascadas se puede
apreciar como el agua ha labrado grandes surcos en la piedra tosca. La que queda por citar
es la más espectacular, se encuentra a unos quinientos metros más abajo que la anterior,
antes de que el río entre en la Hoz.
Para visitar las hoces del río Bohilgues y sus cascadas,
se puede seguir un sendero en el margen izquierdo del río, sendero que ha sido marcado e
incluido en la Red Comarcal de Senderos del Rincón de Ademuz. Es una travesía muy grata
de realizar, por ser una ruta bastante agreste, por la calidad del agua del río,
completamente cristalina, por su vegetación típica de ribera: sauces, sargas, fresnos,
zarzas, chopos, nogales, majuelos y algo más alejados de la orilla del agua, hiedra y
rubia. En cuanto a la fauna, con mucha suerte, podremos ver ratas de agua, martín
pescador, la nutria, casi extinguida de nuestros ríos, y por supuesto batracios como
ranas y sapos.
La Peña del Verdinal. Aunque no se encuentra dentro
del término municipal de Vallanca, cabe nombrar este paraje por su proximidad al Rento de
Santerón.
Es una pequeña y estrecha garganta, donde se recogen las
aguas del Prado de Santerón, muy peculiar por estar muy verde la garganta y las repisas
de una cornisa de las montañas que forman la garganta, especialmente la de la izquierda,
según se sube, que es la que se llama Peña del Verdinal y da nombre al paraje.
Se puede llegar allí entrando por la Boquilla, desde la
N-420 cerca del kilómetro 175, y siguiendo el Barranco de Tórmeda a pie, tras andar unos
tres cuartos de hora, llegaremos a la garganta, si continuamos andando veremos el final de
dicha garganta que se abre dando paso al valle de Santerón.
La Peña del Caño. Es una rambla, donde el agua a
excavado pozas en el lecho de piedra. Hay algunas muy pequeñas, otras como bañeras y
algunas más grandes donde poder darse un chapuzón.
Hay allí un nacimiento de agua que se mezcla con el agua
de la rambla, contrastando por ser sus aguas más frías y transparentes. La rambla nace
en las Tóvedas, y recibe el nombre de Barranco Seco a su término en la margen izquierda
del río de Vallanca poco antes de su desembocadura en Ademuz.
Otras Ramblas y Barrancos
Rambla de la Boquilla. Es la precursora del río de
Vallanca. Nace en la Casa de la Boquilla, fuera del Rincón, en una estrecha antesala. Se
incrusta en un roquedo calcáreo, a mitad de su trayecto se encuentra la Peña Horadada,
un puntal de roca agujereada que se asoma a la rambla.
Rambla de Negrón o Barranco Gil. Recoge las aguas
provenientes de Los Altos de la Sierra de Santerón y del altiplano de El Pinar, llegando
hasta Ademuz, A la altura de Negrón, donde toma el nombre de Barranco Gil, se pueden
encontrar en sus laderas diferentes tipos de fósiles.
Barranco de la Serna. Comienza en las estribaciones de la
Sierra de Santerón, terminando en La Vega.
Barranco del Nogueral y del Vallonguillo. Son dos barrancos
del margen izquierdo del río Bohilgues. Discurren casi paralelos, el primero es
curvilíneo y de suave pendiente, su lecho ha sido aprovechado para el cultivo del nogal,
al igual que el Barranco del Bodegón, cuando se abre en La Vega, donde se pueden admirar
hermosos ejemplares.
Fuentes
Antes que nada hay que advertir que ninguna de estas
fuentes es de agua potable (ya que su agua no está clorada) aunque de siempre se ha
bebido en ellas. Por tanto, no recomendamos su uso para el consumo humano como agua de
bebida, sin embargo seguro que nos podrán servir para refrescarnos en cualquiera de
nuestras excursiones. Las principales son:
La Fuente Podrida: se encuentra justo de bajo de La
Puente. Sus aguas tienen un olor fétido, de huevos podridos, debido al contenido
sulfuroso de su agua. El barro que se forma está indicado en el tratamiento de algunas
afecciones cutáneas como eccemas y alergias y las aguas para afecciones de las vías
respiratorias. Inaccesible.
La Fuente de la Teja y la Fuente del Romero que se
encuentran en la carretera de Negrón.
La Fuente del Hontanar: se halla a menos de dos kilómetros
de Vallanca por una senda que sale de la solana del pueblo.
La Fuente Caliente: ha sido en parte canalizada para
abastecer a la población de Ademuz y recientemente para la de Vallanca. Es una fuente que
mana abundante agua y que tanto en invierno como en verano mantiene una temperatura muy
agradable. Se encuentra antes de llegar a la Viguilla.
Fuente del chopo (Negrón), la fuente de los avellanos, la
fuente del Vallonguillo, la fuente del zorro o la fuente de la Peñuela, son otras
muestras de la innumerable cantidad de ellas que se encuentran repartidas por todo el
término.
Cuevas
Sima de Santerón
Cueva de Los Moros. En la carretera de Negrón. Se puede
entrar reptando unos 200 m. para llegar a un pequeño habitáculo en el que una persona no
se puede poner completamente de pié.
FOLKLORE
Las Albadas. Se trata de composiciones populares que
se cantan en Nochebuena, a la salida de la Misa del Gallo. Se cantan con acompañamiento
de cuerda (guitarra, bandurria, etc.). La melodía es reiterativa y en el cántico se
alternan un solista y el coro constituído por el pueblo. La letra hace referencia al
nacimiento de Jesús en Belén, así como también a la Virgen y a San José. Casi se
había perdido esta tradición pero desde hace unos años se ha vuelto a retomar.
Los Mayos. Son cantos de ronda, que se incluyen
dentro de la antigua fiesta, celebrada para conmemorar la plenitud de la primavera. Se
celebran la noche del 30 de abril al 1 de mayo. Esta fiesta ha evolucionado de ritos
paganos relacionados con la fecundidad. El texto además de alabar la belleza femenina,
servía para emparejar mozos y mozas del pueblo y animarlos así a un posible noviazgo. A
la mañana siguiente los "mayos" pasaban por las casas de las "mayas"
recogiendo huevos o dinero y con lo que se sacaba se iba de comida, que dando así
emplazadas las parejas para subir juntas a Santerón; la maya echaba la merienda y el mayo
la subía hasta la ermita a lomos de una caballería. Esta costumbre ha perdido vigencia
desde hace casi 20 años.
Bailes populares. En Vallanca existen dos: la jota y
las seguidillas, que practicamente habían quedado en el olvido, aunque a partir de este
año (1.998) se espera volver a recuperarlas gracias a la labor que está realizando la
Agrupación Folklórica "Aires del Rincón" que está tratando de incorporarlas
a su repertorio.

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